Los acreedores serán obligados a aceptar la cesión, excepto en los casos siguientes:
1°. Si el deudor ha enajenado, empeñado o hipotecado como propios, bienes ajenos a sabiendas.
2°. Si ha sido condenado por hurto o robo, falsificación o quiebra fraudulenta.
3°. Si ha obtenido quitas o esperas de sus acreedores.
4°. Si ha dilapidado sus bienes.
5°. Si no ha hecho una exposición circunstanciada y verídica del estado de sus negocios, o se ha valido de cualquier otro medio fraudulento para perjudicar a sus acreedores.