El encargado de una persona declarada en estado de interdicción o con evidente falta de capacidad volitiva y cognoscitiva que represente un peligro para sí misma o para los demás, que descuide su vigilancia o no avise a la autoridad cuando el enajenado se sustraiga a su custodia, será sancionado de diez a treinta días multa, o trabajo en beneficio de la comunidad de diez a treinta jornadas de dos horas diarias.
TÍTULO II FALTAS CONTRA EL ORDEN Y LA TRANQUILIDAD PÚBLICA
CAPÍTULO I DESOBEDIENCIA A LA AUTORIDAD