Se sucede ab intestato, ya por derecho personal, ya por derecho de representación.
La representación es una ficción legal en que se supone que una persona tiene el lugar y por consiguiente el grado de parentesco y los derechos hereditarios que tendría su padre o madre, si éste o ésta no quisiere o no pudiere suceder.
Se puede representar a un padre o madre que si hubiere querido o podido suceder, habría sucedido por derecho de representación.